ENEAGRAMA

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    SAT NAM

    Que placer comenzar este trabajo con la Sangha del Centro SAT NAM. Hace dos años que estoy estudiando un Master de Eneagrama de la Personalidad que finalizo en Febrero. En el curso 2017-2018 trabajamos en el centro con el Eneagrama y el Kundalini Yoga a través de identificar y trabajar nuestro ego/sombra, una parte de nuestra personalidad. Indagamos y trabajamos kriyas y meditaciones para trascender nuestras pasiones(EGO). Las pasiones son algo así como una adicción. Algo que de cierta manera nos sucede y no podemos evitar. Son aquello que nos impide ser felices ya que nos mantiene dentro de la inercia de nuestro estilo de personalidad (ira,orgullo,vanidad,envidia,avaricia,miedo, gula,lujuria y pereza).

    En lo que queda de curso vamos a indagar, «muy superficialmente en el ENEAGRAMA, pasiones y virtudes, y vamos a trabajar con kriyas de kundalini yoga para potenciar nuestras virtudes como seres humanos ( humildad, autenticidad,ecuanimidad,desapego/ entrega, fe/valentía, templanza/sobriedad, inocencia/compasión,acción/diligencia, serenidad). Para ello , es imprescindible, diferenciar entre EGO (máscara) y SER ( yo superior, esencia), saber ¿quién soy, ¿ qué me mueve en la vida?, ¿ por qué siempre reacciono de la misma manera frente a las adversidades?, recordando que lo que experimentamos en nuestro interior no tiene tanto que ver con lo que nos pasa, sino con la interpretación subjetiva que hacemos de los hechos en sí. El eneagrama es una herramienta muy eficaz para conocerte mejor, no obstante, conocerse a uno mismo es un reto que requiere humildad y valentía. Si ya trabajaste hace dos años conmigo las pasiones, o si conoces algo o mucho de Eneagrama, esta es una buena oportunidad para medir tu progreso en el autoconocimiento, sanación y el crecimiento personal. Si, por lo contrario, nunca has oído hablar del Eneagrama, te aseguro que te va a dar respuestas y herramientas a muchas preguntas sobre ti mism@, a conocerte de verdad y a entender a los demás.

    IMPORTANTE: El Eneagrama es tan solo una de tantas herramientas de autoconocimiento. Quizás no te apetece indagar o profundizar en él. En este caso, no te preocupes, porque en ningún caso va a alterar tu práctica de Kundalini Yoga. Las clases continúan siendo con la misma estructura de siempre, continuarás trabajando emociones, patrones de comportamiento, inteligencia emocional, etc,etc, a través de tu practica de Yoga, y SIEMPRE eres libre de entrar o no, en la aplicación del Eneagrama a tu práctica.

    Vamos a comenzar, este recorrido por nuestra personalidad, con una kriya para los Chakras y sus órganos correspondientes, junto al Adi Shakti Mantra para equilibrar nuestros centros energéticos

    El Eneagrama mucho más lejos que ser un sistema de identificación, de etiquetas, es un sistema que nos permite des-identificarnos o quitarnos esas etiquetas con las cuales vamos por el mundo y a partir de ahí transformarnos. Hacer una transformación real que va de dentro hacía fuera.

    El Eneagrama contempla que somos mucho más que un eneatipo o número, igual que somos más que un Chakra, todos los Chakras vibran en nuestro interior, aunque prevalezca más activo uno que otros. También en el Eneagrama podemos ver como actua cada uno de los nueve eneatipos dentro de nosotros. Es un sistema holístico y espiritual, que al igual que el yoga nos dice que TODOS SOMOS UNO ( ek ong kar).

    El recorrido del Eneagrama, al igual que cualquier viaje de autoconocimiento suele estar plagado de distracciones, confusiones, autoengaños y negaciones, y la meta, que en este caso es el de identificarnos con un Eneatipo, puede parecer un espejismo al cual nunca alcanzaremos a llegar.

    Es por eso, que me parece necesario insistir en que lo verdaderamente importante en este camino, es haber logrado vernos en los aspectos más profundos y ocultos de nuestra personalidad, hayamos logrado o no, ponerle un número a lo que vimos.

    Cada ser Humano es único e irrepetible, si bien, compartimos ciertas estructuras, ninguna persona es igual a otra y mucho menos, totalmente predecible o reducible a un número. Pretender lo contrario, sería equivalente a transformar esta maravillosa herramienta en una cárcel.

    Cuando comenzamos el recorrido a lo largo de los diferentes Eneatipos, vamos por lo general asociando los números a personas que conocemos; algunas de ellas se nos revelan claramente al leer las características de un número. Así, identificar los Eneatipos de quienes amamos, y de aquellos con quienes nos relacionamos, puede sernos de gran utilidad a la hora de conseguir comprenderlos en sus comportamientos y obsesiones.

    Sin embargo, es importante no caer en la tentación de focalizar la atención en el otro, » NO ETIQUETAR», evitando adentrarnos en nuestro interior y así reconocer con qué número nos sentimos mayormente identificados. Muchas veces parece ser más fácil y claro reconocer el Eneatipo de otras personas que el propio, y es natural que así sea, pues no es fácil adentrarnos en ese espacio interior, en el cual depositamos la causa de la mayor parte de nuestros comportamientos, motivos que no queremos ver o quizás, que no podemos ni siquiera reconocer ante nosotros mismos.

    Conocer el “sobrenombre” de cada eneatipo es fácil y frecuente. Empezando por el uno “el perfeccionista” o “el reformador”, el dos “el ayudador” o “el altruísta”, el tres “el triunfador” o “el exitoso”, el cuatro “el artista” o la mejor de las veces “el individualista”, el cinco “el investigador” o el “experto”, el seis “el leal” o menos popular “el miedoso”, el siete “entusiasta” o “epicúreo”, el ocho “el lider” o “el jefe” y el nueve “pacificador” o “mediador”. Si os fijáis son características o atributos bastante positivos. Entran bien, son digeribles y comprensibles. Para personas que acaban de empezar a conocer el mapa del comportamiento que describe el eneagrama, este sistema de clasificación basado en adjetivos neutros o positivos es pedagógico y práctico, fácil de entender y de recordar. Incluso de caricaturizar.

    Pero para descubrir todos los tesoros de esta potente y precisa herramienta hay que continuar avanzando y no quedarnos sólo con la parte más light de las personalidades, porque eso no se ajustaría a la realidad. Nuestro jefe no es un líder amable, nuestra suegra en su afán de ayudar se inmiscuye demasiado y nosotros mismos tenemos muchas cosas que mejorar que distan bastante del retrato idealizado. Para descubrir qué comportamientos deberíamos “pulirnos” concretamente, si somos suficientemente intrépidos, subimos al segundo escalón: el de las pasiones o pecados capitales de cada eneatipo.

    Aquí ya se complica la cosa. Ya “no gusta” tanto. Ya no son adjetivos amables, ya sentimos que se hurga en nuestra herida lo suficiente como para hacernos sentir incómodos y con frecuencia al presentar los pecados capitales o pasiones dominantes se acaba la fiesta: muchas personas se desmotivan para seguir aprendiendo más sobre el eneagrama y no esperan a las buenas notícias, lo cual es una pena.

    Al 1 no le gusta que le digan que su “pecado” es la ira y se retira antes de descubrir que su “virtud” es la paciencia. Lo opuesto.

    Una aclaración antes de seguir con el resto de eneatipos: ¿Cómo se consigue alcanzar y atesorar justamente la virtud opuesta a nuestro “peor defecto”? Con luz. Con la autoconciencia que te brinda la sabiduría del eneagrama. Con auto observación. Con humildad para reconocer aquello que puede mejorarse de nosotros mismos. Y con un pico y una pala. Porque nadie dice que sea fácil. Hay que picar piedra. No se acuesta uno siendo un iracundo sin conciencia de su rabia interior y amanece uno después de leerse un libro del eneagrama totalmente iluminado y liberado de la cruz de la impaciencia para siempre. Hay que vigilarse. Cada día. Esas reacciones nos han acompañado toda la vida, no es sencillo librarse de ellas de un plumazo. Hay que entenderse, darse cuenta de nuestros automatismos y de qué situaciones nos hacen “reaccionar” y por qué. Es imprescindible identificar las características de nuestro ego. Trabajarse. Tomar responsabilidad de nosotros mismos. Porque el que se responsabiliza de sí, puede elegir comportarse diferente.

    Sigamos con los pecados y virtudes del resto de eneatipos:

    • Al 2 no le gusta (ni reconoce) que su pecado capital sea el orgullo, y se retira antes de saber que su virtud (si se trabaja) es la humildad.
    • Al 3 no le gusta (ni reconoce) que su pecado capital sea la vanidad, y se retira antes de saber que su virtud (si se trabaja) es la autenticidad.
    • Al 4 no le gusta (ni reconoce) que su pecado capital sea la envidia, y se retira antes de saber que su virtud (si se trabaja) es la ecuanimidad.
    • Al 5 no le gusta (ni reconoce) que su pecado capital sea la avaricia, y se retira antes de saber que su virtud (si se trabaja) es la generosidad.
    • Al 6 no le gusta (ni reconoce) que su pecado capital sea el miedo, y se retira antes de saber que su virtud (si se trabaja) es la valentía.
    • Al 7 le da bastante igual su pecado capital sea la gula, y se retira antes de saber que su virtud (si se trabaja) es la moderación porque había quedado para cenar con unos amigos ?.
    • Al 8 no le gusta (ni reconoce) que su pecado capital sea la lujuria, y se retira antes de saber que su virtud (si se trabaja) es la compasión.
    • Al 9 no le gusta ni disgusta que su pecado capital sea la pereza, se retira antes de saber que su virtud (si se trabaja) es la diligencia porque profundizar en el eneagrama es demasiado esfuerzo .

    Uno de los ingredientes indispensables para hacer un buen uso de esta brújula es poseer un sano sentido del humor que nos permita reírnos de nosotros mismos para combatir más fácilmente al ego, tan proclive al autobombo.

    En las próximas quincenas iremos hablando cada una de las virtudes. Con la ilusión de enganchar o reenganchar a aquellos que necesitan saber cuál es la meta antes que el camino. Por qué no.

    Te deseo un precioso viaje por tu interior.

    Te veo en la esterilla?.

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